
Marcas que dominarán la relojería en el próximo tiempo
El mundo de la relojería se enfrenta a una nueva reconfiguración de poder. Después de un 2024 complicado, con la crisis del mercado chino golpeando fuerte, el epicentro del consumo de relojes de lujo se ha trasladado a Estados Unidos.
El mercado americano ha tomado la delantera como el principal destino de las exportaciones suizas, y su potencial de crecimiento es enorme. Aún hay margen para que el ticket promedio y el consumo per cápita de relojes en EE.UU. se acerquen a los niveles de Asia y Europa. La gran pregunta es: ¿qué marcas van a capitalizar esta nueva dinámica?
Rolex, el rey indiscutido
Si hablamos de las marcas favoritas de los estadounidenses, el primer nombre que aparece es Rolex. La firma de la corona está mejor posicionada que nunca para consolidar su dominio. La construcción de una nueva fábrica permitirá aumentar la producción y satisfacer la insaciable demanda. La adquisición de Carl F. Bucherer también juega un papel clave, reforzando su estrategia de retail y asegurando un control más directo sobre la distribución. A esto se suman los lanzamientos estratégicos pensados para el mercado estadounidense, lo que deja a Rolex con una ventaja difícil de superar en los próximos años.

Otra marca con un futuro prometedor es Audemars Piguet. Con el nombramiento de una nueva CEO y el impulso de sus celebraciones por los 150 años, la casa suiza ha demostrado que sigue innovando. El lanzamiento de su primer calibre de calendario perpetuo ajustable 100% desde la corona ha sido una declaración de intenciones. Aunque después de la pandemia su popularidad se enfrió un poco, la expansión de las AP Houses refuerza su presencia en mercados clave. Todo indica que AP va a consolidar su posición como líder del segmento alto, compitiendo más de cerca con Patek Philippe y aventajando a Vacheron Constantin y Richard Mille.
En la categoría media, Tudor es una de las marcas con mayor potencial de crecimiento. A pesar de un 2024 desafiante, ha logrado sostener el interés del público con lanzamientos exitosos. Su estrategia de expansión a través de boutiques propias está en sus primeras etapas, lo que significa que hay mucho espacio para crecer. Tudor se perfila como la gran alternativa para quienes buscan calidad y prestigio a un precio contenido, lo que podría convertirla en una de las marcas con mayor éxito de los próximos años.

El auge de las independientes
En el segmento de entrada y accesible, las marcas independientes serán las grandes ganadoras. Firmas como Ming, Baltic e incluso Christopher Ward han logrado diferenciarse con propuestas frescas y bien ejecutadas. Han sabido generar una base de clientes fieles y han demostrado que la creatividad y la calidad no son exclusivas de los gigantes de la industria. Su crecimiento podría llevarlas a un nivel de consolidación mayor, incluso atrayendo la atención de los grandes grupos relojeros que buscan nuevas adquisiciones.
El mercado está cambiando y las marcas que sepan adaptarse a las nuevas tendencias del consumo global serán las que dominen la próxima década. Rolex seguirá siendo el rey, pero Audemars Piguet podría desafiarlo en el segmento alto. Tudor tiene un camino claro hacia la expansión, y las independientes podrían ser las sorpresas del sector. La relojería se encuentra en un momento de transformación, y quienes sepan leer el mercado marcarán el ritmo de los próximos años.
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